Asma, el alto costo de poder respirar

HomeSalud

Asma, el alto costo de poder respirar

Pese a que viven en partes diferentes del mundo, alrededor de 235 millones de personas con asma, libran una misma batalla, poder respirar sin complic

Hemofilia, avances hacia la atención integral
Ómicron, ¿Qué la diferencia de la delta?
Cinco pasos para prevenir problemas digestivos al envejecer

Pese a que viven en partes diferentes del mundo, alrededor de 235 millones de personas con asma, libran una misma batalla, poder respirar sin complicaciones. El asma es una enfermedad crónica caracterizada por la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias y de los pulmones dando lugar a episodios de dificultad a la hora de respirar. Estos ataques recurrentes de sensación de ahogo, falta de aire y presión en el pecho, son iguales en aquellas personas que viven con esta dolencia, en cualquier lugar del planeta.

“Los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan por la noche causando con frecuencia insomnio, fatiga diurna, disminución de actividades y absentismo escolar y laboral”, según publicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su sitio oficial.

El neumólogo Luis Vásquez, del hospital Paitilla, explicó en un comunicado que el asma se manifiesta cuando en una persona coinciden varios factores genéticos y hay factores ambientales (polvo, humo de leña, tabaco, polen, humedad) y agentes infecciosos (virus y bacterias) que llevan a su desarrollo. “Es por ello, que no hay prueba, en el vientre materno, que pueda predecir su ocurrencia después de nacer”, señaló.

Según el experto, después del diagnóstico es importante educar a la población para evitar los factores de riesgo. Por lo que es imprescindible que una vez identificada la enfermedad hay que tener un plan de seguimiento y control con el uso de los medicamentos adecuados”, recomendó el doctor.

Según el galeno, el asma es una enfermedad muy común en la niñez por lo que hay que prestar mucha atención a cualquier cambio en el infante sobre todo si en la familia hay personas que padecen esta dolencia.  “Es una de las causas más frecuentes de consulta en neumología.  En Panamá esta enfermedad suele ser subdiagnosticada, debido a que las pruebas diagnósticas usualmente no son muy accesibles en medicina primaria. Así como tampoco hay buena cultura de control”, subrayó Vásquez.

Según datos del Ministerio de Salud hasta el 2016, en Panamá habían más de 30 mil personas viviendo con asma. En el istmo la tasa de incidencia promedio de la enfermedad es mayor en hombres (841 por cada 100 mil), mientras que en las mujeres (648 de cada 100 mil) la padecen.

 El Día Mundial del Asma se celebra, desde 1998, el primer martes del mes de mayo, una iniciativa de la Global Initiative for Asthma (Gina), la cual busca concienciar a la población mundial de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones. 

Prevalencia del asma en la región

En un estudio realizado en cinco países de América Latina se encontró que el control del asma en la región no cumple con los estándares internacionales. Los datos del estudio reflejaron que en las zonas urbanas existe mayor prevalencia de asma, las mujeres son más propensas a padecer asma que los hombres, así como las personas con obesidad tienen un riesgo más elevado, dijeron expertos en el XII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Tórax (Alat), que reunió a más de 1,500 especialistas en enfermedades respiratorias en Panamá en 2019.

“En el aspecto socioeconómico, se encontró que adultos con ingresos por debajo del promedio tienen mayor incidencia, probablemente por tener mayor exposición a alérgenos dentro del hogar. Todos estos grupos, también son más propensos a tener un control insuficiente de la enfermedad, incluyendo errores en la medicación, falta de control periódico y adherencia al tratamiento. El estudio concluyó que pacientes con asma no controlada presentaron más crisis, admisiones hospitalarias y atención médica de emergencia”, advirtieron los expertos en este congreso. 

Otro estudio realizado a más de dos mil pacientes de diez países latinoamericanos, el asma demostró un impacto negativo en las actividades diarias: aproximadamente 46% de las personas con asma leve y 72% de las personas con asma grave informaron consultas médicas no programadas, lo cual tiene un considerable impacto económico.

Según los expertos, pese a tratarse de una enfermedad que no tiene cura, el asma se puede controlar con un tratamiento adecuado y evitando factores de riesgo inducidas por alérgenos ambientales.

En Panamá, por ejemplo; los alérgenos más comunes son los ácaros, hongos y el epitelio de mascotas, redactó la doctora Olga Melcina Barrera, especialista en alergología e inmunología del Instituto de Neumología y Alergias de la Clínica San Fernando.

“Los ácaros son animales microscópicos (artrópodos), que pertenecen al subgrupo de las arañas y son huéspedes permanentes de nuestros hogares (colchones, almohadas, edredones, alfombras, frazadas, entre otros). Se alimentan de residuos cutáneos de los seres humanos y de los animales domésticos. El contenido alergénico se halla principalmente en sus partículas fecales”, explicó Melcina en el sitio de la clínica.

La experta, agregó que en el país existen ácaros de los géneros dermatophagoides (D. Pteronyssinus y D. Farinae) y Blomia (especialmente la especie tropicalis). “Debido a las condiciones climáticas del país (húmedo y caliente), los ácaros y los hongos tienen en nuestro medio condiciones óptimas para su desarrollo”, señaló la médico.

Los pacientes asmáticos sensibilizados al epitelio de animales (gatos, perro, conejo, hámster) suelen referir un nítido empeoramiento de sus síntomas al entrar en contacto con los mismos, explicó Melcina.

Tratamientos que ayudan 

El asma es una enfermedad crónica con predisposiciones genéticas y no hay método de cura demostrado, sólo tratamientos para mejorar su control. Aunque puede remitir en épocas de la vida hasta por décadas, siempre hay la posibilidad de que regrese en la vejez, admite el médico del hospital Paitilla.

Además invitó a los pacientes realizarse una espirometría para confirmar diagnóstico y si fuma que lo deje de hacer. “Los tratamientos para el asma dependen de la severidad y persistencia de síntomas, pero usualmente incluyen medicamentos inhalados que abren las vías aéreas relajando el músculo bronquial o medicamentos que reducen la inflamación (corticoides inhalados o ingeridos o algunos antialérgicos)”, resaltó el galeno.

La vacunación contra la influenza es especialmente importante para personas con asma, ya que están predispuestas a presentar complicaciones graves por la influenza. Las vacunas contra la influenza suelen actualizarse todas las temporadas para estar al día con las mutaciones de los virus. Además, la inmunidad va mermando a lo largo de los años, por lo que es importante la vacunación anual para garantizar la mejor protección posible contra la influenza, señaló la OMS. 

Según este organismo de salud, el asma está presente en todos los países, independientemente de su grado de desarrollo. “Más del 80% de las muertes por asma tienen lugar en países de ingresos bajos y medios-bajos. A menudo el asma no se diagnostica correctamente ni recibe el tratamiento adecuado, creando así una importante carga para los pacientes y sus familias, y pudiendo limitar la actividad del paciente durante toda su vida”, destacó la OMS.

En ese sentido el doctor Vásquez recomendó a los pacientes con asma adherirse al tratamiento individualizado y prescrito por el médico especialista, considerando los tipos de medicamentos, dosis, duración y seguimiento. “Es importante señalar que no todo paciente con asma tolera el mismo medicamento que la otra persona enferma ya que no todos los organismos son iguales muy a pesar de que la enfermedad sea la misma”, subrayó. 

Vásquez también sugirió a quienes padecen asma tener en casa herramientas para definir la severidad de una crisis y tomar las medidas apropiadas. “Debe tener siempre un medicamento de rescate (inhalador de dosis medida o nebulizador) y si es persistente, medicamentos de control o consultar al médico tratante”, puntualizó Vásquez, e insistió en que la clave está en el control de la enfermedad y eso requiere mucha educación y comunicación con el médico.

“El asma es una problemática y debe ser una prioridad de salud pública. Cuando no se maneja adecuadamente, puede implicar un aumento significativo de los costos al sistema de salud y la disminución de la calidad de vida de las personas que lo padecen y ocasionar hasta la muerte”, concluyó Vázquez. 

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0